lunes, 12 de mayo de 2008

ABANDONA DELEGACION ATLETA CUBANA

12 de Mayo de 2008
www.martinoticias.com

Yurisel Laborde, cubana bicampeona mundial de judo. Foto de archivo.

Una judoca del equipo nacional de Cuba que participó en el Campeonato Panamericano de ese deporte celebrado en Miami, Florida, aparentemente abandonó la delegación de la Isla en la mañana del domingo.

Según confirmó el presidente ejecutivo de la Federación de Judo de Estados Unidos, José H. Rodríguez, al periódico miamense El Nuevo Herald, la deportista se ausentó en la mañana del domingo, pero aclaró que las autoridades federales fueron contactadas y no se ha reportado ningún caso de pedido de asilo político por parte de un judoca cubano.

El diario dice que según una información que obtuvieron, se trata de Yurisel Laborde, bicampeona mundial en la categoría de los 78 kilogramos en El Cairo 2005 y Río de Janeiro 2007.

La delegación cubana no quiso hacer declaraciones al Nuevo Herald sobre el paradero de Laborde, ni sus intenciones.

Lo único que se sabe es que la judoca no ha regresado al Hotel Hyatt Regency, donde se hospedan los atletas que participaron en el evento.

Pablo Milanés: 'A diferencia de otros 29 intelectuales, no firmé la carta de apoyo a los fusilamientos'

El músico agregó que esas mismas personas 'suscribieron la condena de largos años de prisión a 75 disidentes y opositores pacíficos'.

Redacción | 12/05/2008
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El cantautor Pablo Milanés, quien presenta por estos días en España su último disco, junto a Chucho Valdés, declaró al diario español El Periódico que siempre dijo lo que pensaba sobre la liberación de los presos y los fusilamientos, y ahora "son muchísimos los que cambian de postura".

Según comenta Milanés, siempre tuvo "su opinión" sobre el tema de la liberación de los presos políticos, y "a diferencia de otros 29 intelectuales" de la Isla, se negó "a firmar una carta de apoyo a los fusilamientos decretados en marzo de 2003, contra tres cubanos que intentaron abandonar el país".

Fue el caso de los tres jóvenes que intentaron secuestrar una embarcación para huir de la Isla, sin causar daños humanos, y fueron fusilados tras un juicio sumario en abril de 2003. Este hecho sucedió poco después del encarcelamiento de 75 opositores pacíficos durante la ola represiva de marzo de 2003, condenados también en juicios sumarísimos a penas de entre 13 y 28 años de prisión.

El músico agregó que esas mismas personas que apoyaron los fusilamientos de Lorenzo Enrique Copello, Bárbaro Leodán Sevilla y Jorge Luis Martínez, "también suscribieron la condena de largos años de prisión a 75 disidentes y opositores pacíficos".

"Ya entonces dije lo que tenía que decir. Y ahora, que algunos de estos presos están a punto de salir de la cárcel, son muchísimos los que cambian de postura", agregó el músico.

A la pregunta de si se trata de "puro oportunismo" por parte de esos intelectuales, Milanés respondió que "sí, y de pura cobardía". "Por mi parte es hora de guardar silencio; de complacerme con lo que ocurre", añadió.

Sobre su último disco, el cantautor, Más allá de todo, afirmó que ambos aspiraban "que fuera algo sencillo. Pero el gran Chucho se pasó de la música cubana al barroco y al modernismo con absoluta impunidad. Y lo mismo pasó con las letras".

"Aunque desde el principio tuvimos claro que no era cuestión de abordar la temática de compromiso social que ha marcado mi carrera", señaló.

El autor de Yolanda apuntó sobre "la generación que se erige como la sucesora de la vieja trova cubana", que "nunca" le gustaron "los términos. Ni fue nueva trova cubana. Ni mucho menos vieja. Ni ahora novísima. Digamos que es una tradición, como el chachachá o el bolero, que funciona y punto".

En este sentido, Milanés anunció que acaba de grabar un álbum con Raúl Torres, de 16 canciones "que espero que sean antológicas". "Un disco bellísimo", indicó.

domingo, 11 de mayo de 2008

Besar a Gloria

Manuel Vázquez Portal

Ariel, Guido y Miguel no pudieron besar a Gloria este domingo. Raúl Castro no ha querido que así sea. Ella quizás los esperó como cada año. Pero no llegaron.

María Victoria, Gerardo y Juan Francisco, tal vez, fueron temprano hasta el patio acogedor de la casa de un pueblito en Matanzas para llenar la ausencia, suplir el vacío.

Gloria Amaya aguardaba. El cuerpo canijo. El rostro enjuto. El alma enorme. Coronada por todas las alburas del tiempo. Las mejillas vueltas un mapa de arrugas donde el destino de cada hijo se entrecruza para develar la historia familiar. Por esta zanja honda bajo el labio inferior corretea Guido, descalzado y risueño, bajo un aguacero tropical. En aquella hendidura que va mejilla abajo se acurruca Miguel jugando a las escondidas. Y en esa otra cicatriz hecha a punta de días transcurridos que parece adentrase en una oreja cabalga un potro Ariel. Era entonces Gloria la dicha, el rostro terso. Pero, hoy, en los ojos, grandes como de asombro, sólo la esperanza arde como un tenue candil. Su humanidad menuda sobre una silla de ruedas. La falta insondable. La espera infinita.

A sus ochenta años, parecería que sólo espera la muerte, que está vencida. Pero le queda una ilusión. Por ella palpita. Su sangre discurre cálida, viva por leves venas azuladas que la piel, ya apergaminada, transparenta. Su corazón late con las rítmicas diástoles del amor y la entereza. Sus pulmones estrenan el aire con que un día piensa gritar a toda voz la palabra libertad.

Hace catorce años Liberato Gerardo Sigler, el hombre que le llenó de irisaciones la raíz de los sueños, los días de felicidad y el vientre de hijos, enrumbó hacia la muerte. Mas no la dejó sola. Cinco varones quedaban para amarla, protegerla. En cada uno de sus muchachos vivía un poco de Liberato. Las flores que él le regalaba se multiplicaron en las manos de sus vástagos. El patio se llenaba de algarabía con los nuevos nietos y había que buscar más sillas para la enorme mesa del almuerzo de jubileo.

Ella se levantaba temprano, aún ágil como esas hormigas vivaces y laboriosas. Limpiaba la casa. Perfumaba el hogar con fragancias del campo. Ponía sobre la cama el cobertor de los días de fiesta --sabía que allí, uno a uno, se irían acumulando los regalos. Se enfundaba en su mejor vestido y acomodaba sobre la frente altiva los rizos más rebeldes. Ese día no cocinaría. Las nueras hacendosas vendrían a auxiliarla. Los muchachos traerían los más insospechados manjares y golosinas arrancadas a las ruinas de un país donde ni agasajar se puede y empezaría el día de las madres.

Pero este segundo domingo de mayo de 2008 Ariel, Guido y Miguel no pudieron besar a Gloria. El gobierno cubano no quiso que fuera así. Gloria se quedó mirando los caminos. Ni una pizca de polvo se levantó en la lejanía para indicarle que por esas veredas del municipio Pedro Betancourt venían sus hijos. Tal vez los esperó hasta tarde. Quién sabe si en la duermevela del sopor del mediodía soñó con ellos, los vio libres acudir a abrazarla.

Pero Ariel estaba en Ariza, una cárcel cienfueguera donde cumple veinte años de prisión por el simple delito de amar la libertad, su familia, su pueblo. Y tal vez otro preso, con trazos torpes y tinta de dolores le dibujó una flor sobre un papel cetrino para que él la enviara a Gloria en la próxima carta.

¿Y Guido? Guido estaba en Agüica. Otra cárcel, en Matanzas. Condenado también a veinte años. Cayeron presos aquella primavera de 2003 porque los Castro no saben del amor ni la belleza.

Sin embargo, Miguel tampoco pudo ir. Anda con su isla a cuesta por las calles ajenas que otro país le presta. Es un triste exiliado que no puede volver. Su hijo Salomón, nacido en la distancia, sólo ha visto a su abuela en esa foto heroica que muestra unas señoras ataviadas de blanco y un gladiolo en sus manos. No sabe que son Laura, Bertha, Dolia, Julita, Alejandrina, ni sabe que en sus pechos se clama por sus tíos.

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Los celulares de Raúl Castro

Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica

Desde el pasado 14 de abril pueden los cubanos, por primera vez, comprar una "línea" para un teléfono celular. Antes, los pocos ciudadanos que podían pagarla tenían que hacerlo por medio de un extranjero, ya que en Cuba los únicos autorizados a tener celulares eran los extranjeros y los altos funcionarios del régimen. Ahora la subscripción es tan cara que la mayoría de los cubanos no podrá adquirirla. Sin incluir el teléfono ni la tarjeta de prepago, una "línea" cuesta $120 dólares, que es más que el salario acumulado en seis meses de un empleado público promedio. ETECSA, la empresa de teléfonos de Cuba (27% capital de Telecom de Italia), dice que han invertido $100 millones de dólares desde el 2004 para un crecimiento de 300,000 clientes. Solo en el mes de diciembre del 2007 en Costa Rica se vendieron 340,000 subscripciones celulares GMS. Cuba tiene el más bajo porcentaje de celulares en Latinoamérica.

Para poner el asunto en perspectiva, en Haití, el país más pobre del continente, hay una población de aproximadamente nueve millones de habitantes, en Cuba más de once millones. En el 2005 Cuba tenía 134,500 líneas celulares, en ese año en Haití ya había 400,000 celulares. Ahora en el 2008, Cuba tiene las 400,000 líneas celulares que tenía Haití en el 2005, pero en Haití ya hay más de dos millones quinientos mil teléfonos celulares activos. Un reciente estudio de la ONU encontró que en las trece ciudades más pobladas de Haití cuatro de cada cinco hogares cuenta por lo menos, con un teléfono celular. Mientras la empresa cubano-italiana dice que espera tener 1,400,000 líneas celulares más en los próximos cinco años, en Haití, Digicel vendió 1,400,000 subscripciones celulares en solo un año, de mayo del 2006 a mayo del 2007. Digicel activa una línea celular en Haití sin costo, en la Cuba castrista es de $120. ¿Por qué? Pero no nos limitemos solo a Haití. En República Dominicana en el 2007 había 5,513,000 líneas celulares en una nación donde hay poco más de nueve millones de habitantes. En la República de El Salvador, con siete millones de habitantes, hay más de seis millones de subscripciones de celulares.

Según Jean-Marie Raymond Noel, quien supervisó el estudio de la ONU en Haití: "los celulares hacen sentir a la gente pobre y marginada que son parte de la sociedad". Además, el celular se ha transformado en un multiplicador de productividad. Hay en el mundo 3,300 millones de subscripciones de teléfonos celulares, el 68% de ellos en los países en vías de desarrollo. Según Sara Corbett del New York Times, humildes pescadores de las costas de la India usan sus celulares para vender su producto antes de llegar al puerto, logrando así un mejor precio. En África, antes de hacer viaje, una madre puede asegurarse de que un médico distante esté disponible para ver a su hijo. En Kenia el novedoso programa de transferencia de dinero de Vodafone iniciado en febrero del 2007, logró 1.6 millones de suscriptores celulares en un año. Un estudio del London Business School concluyó que por cada 10 teléfonos celulares adicionales por cada 100 personas, el producto interno bruto de un país crecería un 0.5%.

Podría suponerse que la tecnología celular beneficiaría la deteriorada economía cubana. Pero en Cuba cualquier cosa que la dictadura perciba como peligro a su monopolio del poder es prohibida, aunque implique atraso en lugar de progreso. Por esta razón los celulares han sido el privilegio de extranjeros y altos funcionarios. El alto costo de las subscripciones y la baja proyección de crecimiento de la red celular es un freno político calculado. En un país donde el estado es el dueño de todos los medios de comunicación y controla su contenido, no es fácil que renuncie a ese monopolio. En el 2002 Corea del Norte permitió el uso de celulares pero lo prohibió dos años después, y desde entonces han estado ejecutando públicamente a los infractores. En Cuba la dictadura teme no poder controlar los mensajes de texto que se transmitirían entre sí millones de jóvenes descontentos que hoy no tienen acceso a información. Por ejemplo, no se enteraron de que el pasado 22 de abril un grupo de once indefensas mujeres pertenecientes a las Damas de Blanco fueron maltratadas y expulsadas violentamente de la Plaza de la Revolución en La Habana por el delito de pedir en ese lugar la libertad de sus familiares.

Pareciera una coincidencia que casi simultáneamente Cuba y Corea del Norte anunciaran que permitirán al pueblo el uso de celulares. ¿Es que ahora van a facilitar la formación de una "opinión pública" independiente? ¡Sí, cómo no!

POLÍTICA, El dedo sobre la llaga, Francisco Chaviano González.

Asociación Pro Libertad de Prensa

A poco de concluir la primera reunión de La Agenda para la Transición, amigos de aquí y de allá comenzaron a criticar una presunta disposición nuestra para el diálogo. Aún cuando este tema quedó pospuesto para un próximo encuentro. Realmente el asunto resulta escabroso, aunque no debiera serlo. Fidel Castro se ocupó de hacernos difícil tal determinación. Sea como fuere tendremos que enfrentarlo y llegar a un consenso. Este pudiera coincidir o no con nuestro punto de vista, pero por sobre toda las cosas merecerá respeto.

A principios de los años 90 el diálogo ganó en esplendor y relevancia al erigirse como la piedra angular del cambio en Europa del Este. Por entonces, una buena parte de la incipiente disidencia albergó en él alguna esperanza para poner fin a este régimen diabólico. Yo fui uno de aquellos y tuve que pagar un alto precio por mi pretensión. El Comandante vio la posibilidad real de que por esa brecha, se diera al traste con su imperio del mal. Así, decidió adelantarse a los acontecimientos y taponar el hueco antes de que se abriera realmente. Primero, purgó sus filas, donde el caso Ochoa fue el más relevante entre los propensos al diálogo que fueron defenestrados. Luego, arremetió contra nosotros.

El más alto nivel de dirección del gobierno necesitó un chivo expiatorio para dar un golpe demoledor contra la oposición, y me escogieron a mí. Las cosas fueron como las cuento en forma compendiada: A mediados de1993, reclutan al ingeniero Serafín Sarduy Quesada (Pupy),– miembro del ejecutivo del Consejo Nacional por los Derechos Civiles en Cuba que yo presidía – para un supuesto grupo de altos funcionarios fundado por Ochoa y que dirigidos por Carlos Lage Dávila, deseaban promover un cambio similar al ocurrido en Europa del Este. Para dar credibilidad a su empeño, se personó en la casa de contacto para que viéramos al vicepresidente Lage.

En el andamiaje montado, Sarduy Quesada llevaría un mensaje a la Fundación Nacional Cubano Americana y evidentemente era la carnada para que yo mordiera. Así fue, solicité un contacto que fue rechazado pero en su lugar comenzaron a enviarme información confiable a través de Pupy. Una evidente maniobra para acercárseme y ganar en credibilidad. Un día de febrero de 1994 me citaron para hablar. Recuerdo que hice todo un panegírico a favor de ellos y entre otras cosas, dije: “…estoy muy contento con la existencia de este grupo que abre una posibilidad real de resolver el problema de Cuba entre cubanos, Norteamérica es nuestro amigo y vecino más allegado, pero solo eso y para que quede clara esta condición, es mejor que nuestro dilema se resuelva entre cubanos”

Nuestro anfitrión, un Coronel del DGI que se presentó como relaciones públicas del supuesto grupo, me interrumpió para decirme:
-Chaviano, todo eso es muy bonito pero hay que ser prácticos; nosotros necesitamos la ayuda de los americanos porque junto con el General Ochoa, nuestro fundador, perdimos mucha fuerza, tenemos gente nuestra en algunos puestos claves para tomar el poder, pero nos faltan otros y para controlarlos necesitamos: dinero, para sobornarlos; sistemas de escucha, cámaras paratonto y microfilms para conocerles cosas comprometedoras que sirvan para chantajearles; pero hay quienes ni así se pliegan y en esos casos hay que eliminarlos, por lo que necesitamos pistolas con silenciador.

Me quedé pasmado con tales planteamientos para los que no estaba ni remotamente preparado. Nos fuimos en silencio, no mordí aquel anzuelo y nunca volví al lugar. Los norteamericanos tampoco mordieron y todo se ralentizó, en el fracaso de su operación “Envolvencia” (llamémosle así). Pero supongamos lo contrario: ¿Qué habría pasado, si hubieran logrado sus objetivos? Me habrían detenido con una fuerte suma de dinero, los citados equipos de espionaje y armas. Además saldría a relucir la CIA y la FNCA. Presentarían las cosas invertidas. Su provocación devendría en acción nuestra de reclutamiento. Pondrían sus palabras en mi boca, con todo un plan para asesinar a los líderes de la revolución y tomar el poder. Todo eso ejecutado por los dialogueros, habría sido elemento suficiente para acabar con la oposición. A mi me habrían fusilado.

Pocos meses después me encarcelaron utilizando una alternativa recurrente y tuve que cumplir poco más de 13 años (la condena más larga extinguida por activismo de Derechos Humanos en América). Tal vez una represalia rencorosa por el fracaso de sus planes. Mi familia y yo hemos tenido que purgar el calvario que nos prometieron, he vivido y visto, como utilizan la provocación, para neutralizar a los posibles potenciales de acción opositora y aunque el método resulta sumamente trillado, no deja de ser efectivo. Ejemplo de ello es la división en nuestras filas, tanto en Cuba como en el exilio; la polarización de extremos inflexibles (están creando una extrema izquierda de nuevo tipo); y la propia negativa a ultranzas al diálogo.

En un artículo muy oportuno del compatriota (El Coco) Fariñas, describe como una de las principales encomiendas que tenían los agentes de Castro era: la manipulación de celos, rumores, malos entendidos y calumnias. Todo para que dentro de los disidentes no se consolide una unidad de acción. Mantener la desconfianza entre sus opositores, es la esencia de la victoria comunista. El consenso aunque fuere de una pobre idea, es mucho más valioso que la disensión con brillantes argumentos. No necesitamos de críticas cáusticas, ni del ascetismo opositor intransigente para justificar la desunión. Estos favorecen la división y con ello a la tiranía. Los verdaderos patriotas colaboran para juntar voluntades por sobre todas las cosas.

El mayor enemigo del diálogo se llama Fidel Castro. Nunca lo ha permitido. El único que tiene derecho a hablar es él. A los demás les toca obedecer y repetir lo que dice. Para nosotros en cambio, el diálogo debe ser piedra angular, porque es elemento imprescindible de la democracia. Hay que conversar y ser flexible, entre nosotros para poder ponernos de acuerdo. Ya acá damos los primeros pasos en la Agenda para la Transición. En el exilio debían hacer lo mismo, para formar algo parecido a dos cámaras. Los de aquí y los de allá. No coincidirán en todo porque vivimos mundos diferentes. Pero sentará las bases para conciliar posiciones comunes.

Si tomáramos como premisa aquello de que “la política es el arte de lo posible,” entonces no tendría caso detenerse a pensar en posibilidad alguna de dialogar con los Castro. Ellos no lo aceptarán nunca. Si hablan de acceder al mismo, habrá que pensar en trampas y engaños. Esta es la impronta que les caracteriza. Tampoco es aconsejable prestar oído a ningún plan para deponer al régimen, porque la posibilidad de que sea una provocación es demasiado grande. Pero no se debe cerrar definitivamente esa puerta, se estaría coartando una posibilidad de cambio.

Siendo así, considero que nuestra postura debe ser la de no entrar en contubernios ocultos con nadie. Ajustarnos a que nuestra labor queda restringida al marco de la acción cívica de preparar al pueblo para la transición y movilizarlo para presionar en favor del CAMBIO. Declarar además, pública y abiertamente, que reconoceremos los derechos a participar en el gobierno de transición con arreglo a la importancia de su contribución, a cualquier persona – sin exclusión de ningún tipo –
si contribuye al cambio hacia la democracia.

Jaimanitas, 06/05/2008
chaviglez@yahoo.com

Nota del editor: Francisco Chaviano González, se desempeña en la actualidad como Coordinador General interino de la Unidad Liberal Nacional de Cuba

Se arrancó sueros ayunante en hospital de Santa Clara

Idania Yanes Contreras

11 de mayo de 2008

Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – El ayunante José Pérez González, se arrancó los sueros vía intravenosa en un hospital de Santa Clara, el pasado 3 de mayo, porque las autoridades no le han dado respuesta.

Pérez González, quien milita en el Movimiento Democracia, se sacó los sueros y se levantó de la cama con mucha dificultad, y con la sangre que borboteaba de su mano izquierda escribió en el cristal de la ventana la palabra CAMBIO.

Tras este esfuerzo se desvaneció y fue acostado en la cama número 18 de la sala de terapia intermedia del hospital provincial “Arnaldo Milián Castro” por la enfermera a cargo del cubículo y su esposa Ana María García García, quien lo acompañaba en ese momento, y en presencia de 7 opositores pacíficos que se interesaban por su salud y lo visitaban a través de un pasillo externo del centro sanitario.

La reacción del ayunante también se debe a que la Seguridad del Estado presionó a su hijo mayor, Danny Pérez Rodríguez, de 16 años, para que no lo acompañe en el hospital.

José Pérez González se encuentra desde el pasado 14 de abril en huelga de hambre y sed, y desde el día 21 del propio mes está ingresado en la sala de terapia intermedia de dicho hospital. Los médicos que lo atiende lo reportan de grave.

Agencia Villa Clara Press

jueves, 8 de mayo de 2008

“Incertidumbre de madre cubana”

Enviado por Teresita Castellanos García, activista de Derechos humanos.
Ciudad Habana, 6 de Mayo de 2008
www.opositorcubano.com

Inés Monteagudo Rodríguez madre del preso político ADALBERTO RAMOS MONTEAGUDO quien fuera excarcelado el pasado 19 de marzo de 2008 por presentar carcinoma de células transicionales de vejiga grado I con crítico estado de salud después de 17 años de prisión en cárceles de Cuba, hoy vive la incertidumbre de que al termino del año otorgado por el tribunal quien accedió a darle a su hijo la extrapenal tenga que regresar a prisión como lo indica el auto y su carta de libertad como aconteció el 22 de abril del presente año con el también preso político Abel López Pérez que fue encarcelado después de cumplirse el año de licencia extrapenal dado por el Tribunal Provincial de Guantánamo.

A RAMOS MONTEAGUDO se le concedió la licencia extrapenal por la enfermedad a que hacemos referencia, enfermedad incompatible con el régimen penitenciario por ser atendido en el Hospital Oncológico resultando imposible su permanencia al no contar con las condiciones requeridas para su atención en el centro penitenciario donde se encontraba, así consta en el auto emitido por el tribunal el 18 de marzo de 2008.