martes, 6 de enero de 2009

Juzgados asesinos de la niña del Caso Conmoción.

Por: Roberto de Jesús Guerra Pérez, Periodista Independiente y Director del Centro de Información de la Corriente Martiana (CICM).

Foto de Ana Belkis Santos Díaz, madre de la menor, "el juicio duro 3 días y aquello fue un teatro una manipulación del régimen por ser yo una refugiada política"

Pedro Lamber y Batista los presuntos asesinos de Sucelys Milán Santos, la niña de 9 años de edad que fue secuestrada y asesinada el 9 de diciembre del 2007 a las 2:30 de la tarde, al salir de la Escuela Primaria "Enrique Hart Dávalos, del municipio San José de las Lajas, en provincia La Habana, fueron juzgados el pasado 3 de diciembre a puertas cerradas en un tribunal de La Habana y encararon condenas de 30 años y cadena perpetua según dijo Ana Belkis Santos Díaz, madre de la menor, quien no estuvo de acuerdo con la sanción.

El juicio contra Lamber y Batista se realizo en el Tribunal Provincial de Ciudad de La Habana bajo un fuerte despliegue de fuerzas policiales y tubo una duración de tres días. Solo un reducido grupo de familiares de ambas partes tuvieron acceso a la sala, ocupada mayormente por agentes del Departamento de la Seguridad del Estado (DES) y por las afueras rodeada de agentes de la Policia Nacional Revolucionaria (PNR).

"Lamber y Batista acusados de secuestro, asesinato y violación con saña a la menor fueron hallados culpables ya que el instructor del caso presento pruebas contundentes ante el Tribunal", dijo Ana Belkis, aunque muy rencorosa y desconsolada manifestó "El juicio duro 3 días y aquello fue un teatro, al finalizar los jueces se sentaron a reírse con los criminales en el mismo banquillo. He puesto carteles nuevamente frente a mi casa pidiendo al regimen verdadera justicia contra esos criminales y pido sean fusilados pues no estoy de acuerdo con las sanciones".

La atribulada madre opinó que el juicio fue una manipulación del régimen por ser ella una refugiada política, que desde un principio agente del DSE le habían aclarado que de formar algún escándalo internacional o presentar el caso a periodistas independientes o a defensores de derechos humanos en la isla, los asesinos podrían quedar absueltos.

Una de las fuentes consultadas que pidió el anonimato, relato, "Solo dejaron entrar a dos miembros de cada familia, el resto de los parientes y amigos se les negó la entrada, pues la sala estaba llena de agentes y se notaba en ellos una gran inquietud o mas bien miedo de que pudiera suceder algo. Se rumoraba entre los presentes que el DSE tenia información que relatores de derechos humanos en la isla y opositores participarían".

Otros de los consultados por el Centro de Información dijeron que el caso se trato de aplacar por orden del DSE y que la fiscalia a cargo parecía un espectáculo de bufones, que hubo declaraciones muy contradictorias por parte de los testigos y acusados y que muchas preguntas quedaron inconclusas.

Dichos asesinos llevaban 14 meses recluidos en celdas del Departamento de la Seguridad del Estado de Villa Marista", dijo Ana Belkis y hasta la hora en que fueron presentados ante los tribunales se declaraban inocentes.

Berta Días Hernández, tía abuela de Sucelys, declaro que fueron presentados pruebas y los testimonios de los hijastros de Batista, los cuales testificaron que desde muy pequeños este abusaba sexualmente de ellos, que ya había cumplido una condena por violación de menores.

Defensores de Derechos Humanos que han seguido de cerca el "Caso Conmoción" manifiestan que los asesinos tomaron acción contra los familiares por que Jorge Milán, abuelo de la niña fue agente por 20 años del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) Cubana de la Sección 21 de Villa Marista y el padre de Sucelys, Juan Carlos Milán Rizo era agente del Departamento de Criminalística en la provincia La Habana. Por otra parte se conoció que por ser miembros del DSE ambos eran odiados por ciudadanos cuando ejercían su labor de agentes represores del regimen.

Ana Belkis reside en Ave. 29, número 5809, e/ 58 y 62, municipio San José de las Lajas, provincia La Habana. En el frente de su casa permanecen carteles en la que ella pide justicia al régimen y que los asesinos de su hija sean fusilados.

Pero una ley lanzada por el grupo de poder cubano a mediados del año 2008 dejo conmutada la pena de muerte en la isla, despues que fueron fusilados tres jóvenes de la raza negra en el 2003 que secuestraron un remolcador con varios pasajeros.

Foto: Cortesía de Roberto de Jesús Guerra Pérez.

2 comentarios:

y09 dijo...

No es por nada, y es verdad que al que le duele, le duele. Pero yo estaba en SanJose cuando ese lamentable asesinato paso, y recuerdo claramente que hubo movilizacion general y cogieron a los tipejos puercos esos, bastante rapido. Es cierto que la madre es la que mas mas mas sufre, pero 35 anos es una condena fuerte. Ni aunque los maten ella sentira vengada la muerte de su nenita, es perfectamente comprendible. Pero el caso fue seguido y lo atendieron en seguida, no fue que por ser ella refugiada, lo dejaron pasar.

Anónimo dijo...

Yo tambien estaba alla para esa epoca y asi mismo fue! Bien rapido! Yo siempre digo que los disidentes en Cuba pierden credibilidad cuando TODO lo relacionan con sus ideales politicos...