miércoles, 28 de mayo de 2008

El virus de la logia Hiram Abi

Evaristo Claro de la Torre

Mayo de 2008


Holguín, Cuba – www.PayoLibre.com – La Masonería es una asociación filantrópica y progresiva, cuyos miembros buscan la superación personal que les permita lograr el modelo ideal, a través del estudio de la filosofía moral y de la práctica de las virtudes y el desarrollo de la inteligencia al unísono con la ciencia, conociendo “el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar”, logrando así la conservación de la humanidad. También desarrolla los sentimientos de admiración y caridad; trabaja por erradicar las diferencias sociales y de opiniones, uniendo a todos los hombres por solidarios caminos; no apoya a ningún partido político, pero sus miembros reconocen el compromiso como ciudadanos de participar en los cambios políticos, sociales y económicos de sus países.

Sería imperdonable e injusto que olvidemos a nuestros gloriosos hermanos masónicos que salieron de nuestros templos a luchar por la libertad y la igualdad de nuestro pueblo. Juntos a Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramante, Máximo Gómez, Antonio Maceo, Calixto García y José Martí, es innumerable la lista de hermanos masónicos que ofrendaron sus vidas por el bien de todos los cubanos. Como también es conocida la participación de la masonería en la contienda contra la tiranía de Batista, así como la protesta de la Gran Logia ante los atropellos y asesinatos cometidos por los esbirros, tal como la horrenda muerte del hermano masónico Raúl Pujol, al lado del joven Frank País, líder del Movimiento 26 de Julio en la ciudad de Santiago.

Es doloroso que el sol ha bebido tantas lágrimas de sangre en los exterminios, como son las cárceles cubanas, donde languidecen tantos hombres, incluyendo una docena de masones, bajo el régimen de hacinamiento con reos de alta peligrosidad y en celdas de castigo, recibiendo golpizas propinadas por los carceleros y a la merced de enfermedades adquiridas por el hambre y las pésimas condiciones higiénico-sanitarias, por el solo hecho de defender pacíficamente los derechos humanos y pensar y hablar sin hipocresías.

“El honor no le permite a ningún hombre honrado permanecer indiferente ante un crimen contra cualquier miembro de la gran familia humana”.

Fiel a la tradición y a los principios que rige todos sus actos, la masonería no ha de permanecer por más tiempo a espalda de estos crímenes que producen el dolor a nuestro pueblo.

Por eso le estoy pidiendo a todos los masones de buena voluntad, de Cuba y del mundo, se pronuncien en favor de estos dignos hombres que sufren injustamente el rigor de las infernales cárceles (no sólo por los masones, sino por todos los que sufren largas condenas por la misma causa). El auxilio masónico se debe efectuar con todos los hombres del universo, pues todos somos hermanos como hijo del mismo Dios.

De no ser así tendrán nuestros muertos que alzar sus brazos pidiendo auxilio por sus fieles hermanos masónicos. Aunque Yo albergo la esperanza de que la masonería en general no se haya contaminado con el virus que contrajo la logia “Hiram Abi” de Cueto, provincia Holguín, al dar a luz tantos hijos militantes del partido Comunista de Cuba, los cuales me expulsaron, cumpliendo órdenes del capitán de la Seguridad del Estado conocido por Gálvez, por mi activismo en los derechos humanos, convirtiendo así a la madre logia en una meretriz al servicio de la tiranía.

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, Marcos 12:31

“Acuérdate de los presos como si tú estuviese preso con ellos y de los que sufren malos tratos como si estuviese en sus cuerpos”, Hebreos 13:3.

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