viernes, 21 de marzo de 2008

Liberan preso político por razones humanitarias

WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald

El prisionero político Adalberto Ramos Monteagudo, condenado a 24 años de cárcel tras protagonizar un desembarco armado en Cuba en 1991, fue liberado ayer en La Habana por razones humanitarias.

El gobierno de Raúl Castro procedió a la excarcelación de Ramos, quien fue operado de un tumor canceroso en septiembre del 2007, y sufre metástasis en la vejiga y la próstata.

''Realmente no estoy nada bien, aunque mi voz diga lo contrario'', dijo anoche Ramos en conversación telefónica desde la casa de un vecino, en el barrio habanero de San Miguel del Padrón. ``Ahora mismo estoy con unos dolores muy fuertes, que me hacen difícil mantenerme en pie''.

Su liberación de la Prisión del Combinado del Este en La Habana se produjo poco después del mediodía de ayer.

Los familiares habían gestionado una licencia extrapenal a su favor desde el 2005, cuando Ramos comenzó a presentar los primeros síntomas de la enfermedad.

La petición fue elevada al Consejo de Estado y a la dirección del Ministerio del Interior (MININT) luego de agravarse su condición médica. Desde mediados de febrero comenzó a recibir cuidados especiales en el Hospital Oncológico de La Habana.

''Toda mi prisión transcurrió en una celda de aislamiento'', relató Ramos, de 43 años. ``Estuve en régimen de máxima severidad desde 1991, con visitas conyugales cada tres meses, y visitas familiares cada dos''.

Ramos fue detenido en Cuba el 7 de septiembre de 1991, apenas 22 días después de desembarcar por la zona de Santa Cruz del Norte procedente de Miami. La misión le fue encomendada por el llamado Directorio Insurreccional Nacional (DIN), agrupación que promueve la estrategia de lucha armada para derrocar al régimen de la isla.

En octubre de 1992 fue juzgado y condenado a 24 años de prisión, de los que cumplió 17. Su madre, Inés Monteagudo Rodríguez, y otros familiares suyos fueron también sancionados en la misma causa.

Aunque Ramos residía en Miami cuando decidió viajar en una lancha a Cuba como expedicionario armado, ayer enfatizó que permanecerá definitivamente en la isla. Su llegada a Estados Unidos como balsero aparece registrada en agosto de 1990.

''Puedo asegurar que no abandonaré a Cuba bajo ninguna causa'', aseveró. ``Mi decisión es permanecer aquí y luchar pacíficamente desde dentro por los cambios políticos que necesita este país''.

Dijo que abandonó la idea de la lucha armada en favor de los métodos pacíficos, y se mostró ''contrario a cualquier intento de injerencia extranjera o invasiones de grupos armados'' en la isla. Desde la cárcel se afilió al Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, que dirige René Montes de Oca Martija.

''Mi familia ha sufrido mucho y ha pasado muchas necesidades'', agregó Ramos, quien se siente abandonado por los exiliados que promovieron su incursión armada en Cuba.

''Nadie del DIN se ha preocupado por mi familia en estos años'', señaló. ``A los grupos del exilio quiero recordarles que hay muchos hombres sufriendo en prisión, olvidados, tirados al abandono [...] espero que recuerden que estamos vivos''.

Desde que Raúl Castro asumió las riendas del gobierno cubano a mediados del 2006, han sido liberados unos 20 prisioneros políticos, la mayoría de ellos por cumplimiento de sanción o motivos de enfermedad.

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